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viernes, 20 de marzo de 2015

Escucha a Jesus...

La Centralidad de Jesús


"...este es mi hijo amado. Óiganlo a el"
Este pasaje está lleno de significado del rol profético de Jesús como el Mesías que traería el Reino de Dios. En los judíos de esa época había una expectativa sobre el regreso de Dios a su pueblo y de la restauración del Reino de Dios (en la forma de los días de David y Salomón), En esta historia, Marcos nos señala la centralidad de Jesús. Muchas implicaciones apuntan a esto:
  • Fueron al "monte" esta hace eco del Monte Sinaí, donde el pueblo renovó el pacto y acepto la ley. 
  • La presencia de Moisés, dador de la ley, y el profeta Elías quien sería el precursor del Mesías, apuntan a la realidad de que el reino de Dios se estaba manifestando en la persona de Jesús de Nazaret. 
  • Además de la nube se oyó la voz que apuntaba a Jesús como la "nueva" voz profética de Dios; ..este es mi hijo amado. Óiganlo a él." Jesús era superior a Moisés, el dador de la ley, el padre de la nación de Israel. 
  • La voz profética de Elías el "símbolo" quien era la voz profética de la cercanía de la restauración del Reino de Dios, pasaban a segundo lugar, y Marcos nos dice que Jehová, apunta a Jesús como la figura central. 
  • De ahora en adelante, Jesús es nuevo dador de la "ley" (su palabra) y en El, el Reino de Dios dio comienzo aquí en la tierra, y Jesús era la voz profética de Jehová.

La primera evidencia de que el Reino de Dios se había manifestado, fue la confrontación con los poderes espirituales a quienes con su palabra expulso del muchacho que estaba siendo atormentado. El reino de Dios no es para una experiencia espiritual, sino que nosotros "llenos de Jesús" necesitamos "bajarlo" a donde se necesita que el "reinado de Dios" sea una realidad.
En Jesús nosotros somos parte del Reino de Dios, y somos llamados a manifestar su realidad en todas las esferas de la vida diaria. Es en las palabras y la vida de Jesús en nosotros, que la nueva "realidad" de Dios se hace presente, a través de nosotros en este mundo.

Como se hacemos esto una realidad diaria?
"...este (Jesús) es mi hijo amado. Óiganlo a él"

Las disciplinas espirituales de la oración, la meditación en la palabra de Dios y el ayuno, así como la comunión con la "nueva comunidad de Dios, su iglesia. Nos ayudan a tener oídos "sintonizados a la voz de Dios. Solamente cuando lo oímos a él (Jesús) es que podemos manifestar el Reino de Dios

(para aprender como vivir una vida de Éxito, o para Conocer Mejor a Jesús:
Visite nuestra Iglesia:
(Iglesia, Centro de Vida Victoriosa
715 Brady Ave. Los Ángeles CA 90022
213-977-0905
Servicios domingos: 11:00 am y 2:00 pm)

lunes, 23 de septiembre de 2013

Las Promesas o Palabras Rema

Juan 4:48-50. 48-50 Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.  (49)  El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.  (50)  Jesús le dijo: Vé, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue.

Jesús pone a prueba la fe del hombre. v. 48 las palabras de Cristo no fueron las más fáciles de oír, su fe fue puesta a prueba, porque en vez de hacer lo que estaba pidiendo Jesús responde con un aparente reclamo. Cuando tú pides a Dios que haga un milagro en tu vida, tu fe va a ser puesta a prueba. En ocasiones son tus dudas, o imágenes de tu enfermedad, o situación, o lo que otros dice, pero tú debes mantenerte creyendo a pesar de todas las cosas que te estorben para que recibas el milagro, no te dejes derrotar, si vences tu fe será más afirmada, y veras la gloria de Dios en  tu vida.

El Padre persevera en su petición. v.49 A pesar de las palabras de Cristo este hombre sigue clamando por el milagro que su hijo necesita. No te des por vencido cuando no ves la respuesta inmediatamente,  o que parece tardarse. Este padre continúo clamando a Jesús, hasta que recibió una promesa. No pares de clamar a Dios, hasta que tengas su promesa en tu corazón. Este hombre persevero, a pesar de las palabras de Cristo.

 Jesús le da una palabra, o promesa. Eso fue todo lo que recibió. Jesús no acepto su invitación de venir a su casa y orar por su hijo, solamente le dio una promesa. Esta palabra o promesa, incluía la solución a su necesidad por medio de su obediencia. La obediencia hacia suya la promesa; Ese es el corazón de esta historia; si tu crees la promesa, obedecerás las condiciones que hay en la promesa, porque eso demuestra tu fe, ya que la fe sin obras es muerta.

 Si Jesús te da una promesa, en la obediencia a esa promesa está el secreto de que se realice el milagro. La obediencia es lo que activa el poder milagroso de la promesa. Creer significa más que una emoción, creer es un acto de obediencia.  Muchos han escuchado muchas promesas de Dios, y solamente las escuchan con sus oídos, pero no con el "hombre interior", o con oídos de fe, y por eso no actúan conforme a las promesas que Dios les ha dado, esta es la razón porque no se cumplen las promesas de Dios en sus vidas. Esto es lo que Pablo dijo a los Gálatas, (3:1-5 RV 1960) ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?  (2)  Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?  (3)  ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?  (4)  ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano.  (5)  Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? Aunque en este pasaje Pablo esta hablando mas allá que milagros, el mismo principio se aplica a las maravillas o milagros como Pablo los llama en este pasaje. Es obvio que la pregunta de Pablo solamente tiene una respuesta; los milagros y maravillas que los Galatas habían experimentado no era el resultado de obedecer la ley judía, sino de creer con el corazón, es la fe y la obediencia lo que “activa” el poder de Dios, manifestándose en milagros.
Si no actúas conforme a la promesa que has recibido, no recibirás el milagro.
¿Qué es lo que necesitas hacer para su promesa se cumpla en tu vida? 

lunes, 24 de septiembre de 2012

De la Abundancia de tu Corazón Habla tu Facebook


Jesús dijo, El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca. (Lucas 6:45 LPD) Bien pudiéramos decir que si Jesús estuviera humanamente entre nosotros, incluiría la frase, “de la abundancia de tu corazón, habla tu Facebook”. 

Porque hoy en día la forma más pública de dar a conocer lo que hay en nuestro corazón se refleja en nuestra página de Facebook: las fotos que pones, los comentarios que haces, que paginas haces "like" y los amigos que tienes. Nosotros como discípulos de Cristo debemos de reflejar en todo tiempo lo que somos, seguidores de Cristo, y nuestra página de Facebook debe reflejar eso.
La razón porque escribo estas palabras es porque, quizás por descuido, o intencionalmente he visto en varias páginas de Facebook, que algunos se hacen amigos de personas que claramente están en Facebook, para promover sexo, perversión, inmoralidad. Un discípulo de Cristo debe reflejar los valores cristianos en su página de Facebook.
Yo no estoy en contra de usar Facebook, claramente yo he sido uno de los promotores más grandes en nuestra iglesia de usar los todos los medios sociales para promover el evangelio, pero al mismo tiempo quiero hacerles saber, o recordarles, que estos medio también son usados para promover la maldad, o el pecado. También estoy consciente que no todos nuestros amigos en Facebook son creyentes y que no tenemos control de lo que ellos pongan en sus páginas, este es el precio de “involucrarnos con el mundo” y es ahí donde debemos de brillar con la luz del evangelio, no participar, ni promover. En este día tengo una “carga” por algunos creyentes que están siendo seducidos por este medio. El pecado no está en Facebook, sino en cómo y para que lo usas. Que es lo que les recomiendo:
·         Se selectivo con quien te haces amigo (a), puedes ser amigo de todo el mundo, siempre y cuando esa persona no esté usando el Facebook, para promover inmoralidad, especialmente sexo. Si las fotos de esa persona tienen mujeres/hombres semi-desnudos, (porque Facebook no permite fotos de personas desnudas) elimina sus “postings” o si eso es todo lo que promueve, elimínalo de tus amigos. Un discípulo de Cristo simplemente no puede ser amigo de alguien que usa el Facebook para la maldad. 
·         Ten cuidado con el pecado. Mientras “visitas” las páginas de las personas que son tus amigas/amigos, recuerda que Jesús está ahí, aun en las redes sociales. Mientras visitas a tus “amigos” recuerda que el pecado puede encontrar una puerta abierta a tu corazón, por la vista.
·         Se sincero (a) contigo mismo. Si te sientes atraído constantemente a ver las páginas de tus amigos que promueven la inmoralidad, has un alto, reconoce tu necesidad, pido perdón a Jesús, y si sigues teniendo problema, pide ayuda. El principio de la libertad esta en reconocer la necesidad propia, sin la cual no puedes ser libre. Nosotros estamos aquí para ayudarte, y para orar para que seas libre de cualquier adicción. 

...adelante manifestando su gloria!

miércoles, 7 de marzo de 2012

El Amor es la Base Principal del Liderazgo Cristiano



Sobre todas las cosas que deben constituir nuestro fundamento para el liderazgo cristiano, el primero y más importante es el amor. Nada debe estar primero que este principio bíblico, y todas las cosas que hagamos debe de ser motivadas por el amor. El éxito se de nuestro liderazgo se mide por la manifestación del amor, y el fracaso se mide por la falta del amor. Las palabras de Cristo fueron las siguientes,
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  (Mateo 22:37-39 RV 1960)

El apóstol afirmo que la motivación principal de su ministerio era el amor,
Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron. (2Co 5:14 RV 1960)

 Señor en este día quiero servirte por el amor profundo que te tengo y deseo servir a mis semejantes porque tu amor me constriñe a amarlos. ¡Amén!

jueves, 23 de septiembre de 2010

La Condición de mi Corazón a la luz de tu Palabra

Entonces dijo el sumo sacerdote Hilcías al escriba Safán: He hallado el libro de la ley en la casa de Jehová.  E Hilcías dio el libro a Safán,  y lo leyó. Viniendo luego el escriba Safán al rey,  dio cuenta al rey y dijo: Tus siervos han recogido el dinero que se halló en el templo,  y lo han entregado en poder de los que hacen la obra,  que tienen a su cargo el arreglo de la casa de Jehová. Asimismo el escriba Safán declaró al rey,  diciendo: El sacerdote Hilcías me ha dado un libro.  Y lo leyó Safán delante del rey. Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley,  rasgó sus vestidos.
(2 Reyes 22:8-11 RV60)

La verdadera espiritualidad comienza cuando descubrimos a la luz de la palabra de Dios la condición de nuestro corazón. La respuesta del rey Josías, al oír las palabras de la ley, demuestra la respuesta interna de su corazón. Al oír la palabra de Dios se dio cuenta de su gran necesidad, y de que si Dios restauraría a la nación, el primer paso comenzó en su vida misma. Palabra de sabiduría para los lideres, pastores, o padres; si queremos pasión, entrega, y consagración en nuestros discípulos, congregaciones, o familia, el primer paso es una autoevaluación a la luz de su palabra.
La condición espiritual, y moral de la nación judía estaba en una real decadencia, de tal manera que leemos (capitulo 23 de 2 de Reyes) que en el miso templo de Dios se tenían imágenes de los dioses amonitas, de Baal, y Asera.  
¡Señor te pido que pueda ver a la luz de tu palabra la condición de mi corazón para que  pueda llevar tu luz a los que me rodean! ¡Quiero arrancar de mi corazón todo incienso, y ofrenda a los dioses de la costumbre, del cristianismo diluido, cómodo, y aculturado. ¡Purifícame Señor, para que pueda reflejar tu luz! Amén.